Noruega apenas

Horas lentas en el ferry, hacia el fiordo. Las montañas se iban abriendo e íbamos pasando. Un padre absorto en la proa. El profesor indio retratando a su esposa. Gente cumpliendo sueños, imaginé. A ratos, el octogenario con muletas renunciaba al paisaje en quizá su última oportunidad. ¿Esa mujer a su lado era su hija? Durante todo el viaje, mirando a lo profuso del verde, la misma pregunta: ¿cómo brotaba tan decidido de meses de oscuridad y hielo?

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