Lo esencial, una noche

La arena fría una noche en la que se entremezclan los negros del mar y del cielo. Jirones de un vapor galáctico. Y las olas, breves, al final del largo vestido del mar. Me dejo abrazar por toda esa belleza oscura, el universo sin apenas luz. Pero vamos avanzando entre bromas, decimos cualquier cosa. Y, entonces, ahí, la silueta confusa de un hombre tendido sobre una toalla, quieto hacia el cielo, con los brazos y piernas como puntas de estrella. Es un griego de hace milenios, pienso, entregado a los elementos. Una noche he de ser él.

Ahora vamos callados, y yo avergonzada. ¿Qué hemos estado diciendo tan banal? Nos estamos alejando cuando me doy la vuelta. Y entonces le veo incorporarse, su espalda blanca sobre el lienzo negro del mar.

2 Comentarios

Deja un comentario