Cuánto viviré todavía

DSCF9130

 
De niño, dejaba sus herramientas sobre la tierra áspera de la viña y miraba al campo de fútbol con lágrimas: los otros jugaban. Su vida de ya casi noventa años se fue levantando de aquellos llantos quedos que sumaron su infancia. Toda su determinación y su conquista le vinieron de esa primera suerte injusta, convertida en fuelle. Le fue bien en el riesgo y la audacia. Pero el recuerdo del llanto siguió en la bonanza, como una forma de sombra de la que no ha podido zafarse.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: