y sin cesar no saber algo importante yvettemoyaangeler13 noviembre, 2011Belleza, Cambios, Comunicación, Guiños, Montseny, naturaleza, Poesía Navegación de entradas AnteriorSiguiente De regreso a casa nos saludaron hasta seis arcoiris. Y luego, al embocar la calle, tres tórtolas turcas impasibles en la calzada. ¡Espera!, le dije atónita. Comparte esto: Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta Cargando... Relacionado
Hoy una oferta de trabajo perfecta llega a mis manos. Demasiado tarde. Impotencia. Más ganas de llorar que nunca. Responder
Hoy una oferta de trabajo perfecta llega a mis manos.
Demasiado tarde.
Impotencia.
Más ganas de llorar que nunca.