Archivo de Categorías: Luz

Todo vive

He vuelto a la Provenza, a un sur del norte, y las ciudades estaban blancas, palidecidas por el mucho sol, aunque bien vividas, animosas en las plazas y los cafés. Me he podido detener. He practicado cierta serenidad de solamente

Todo vive

He vuelto a la Provenza, a un sur del norte, y las ciudades estaban blancas, palidecidas por el mucho sol, aunque bien vividas, animosas en las plazas y los cafés. Me he podido detener. He practicado cierta serenidad de solamente

Los alardes de la tarde

  He deambulado por Sevilla sin aquella euforia de lo nuevo, más libre de mi urgencia de belleza. He olisqueado un sofrito en un callejón, un olor de hace treinta años, hecho de ingredientes u órdenes de abuela. Y me he negado

Los alardes de la tarde

  He deambulado por Sevilla sin aquella euforia de lo nuevo, más libre de mi urgencia de belleza. He olisqueado un sofrito en un callejón, un olor de hace treinta años, hecho de ingredientes u órdenes de abuela. Y me he negado

Todavía

  Todavía mucha luz en este echar a andar del otoño, todavía suavidad y el trabajo del sol alimentando los huesos. Escribo por las mañanas bajo su arco, le dejo tocarme el brazo izquierdo hasta el bullir de células que me acomoda

Todavía

  Todavía mucha luz en este echar a andar del otoño, todavía suavidad y el trabajo del sol alimentando los huesos. Escribo por las mañanas bajo su arco, le dejo tocarme el brazo izquierdo hasta el bullir de células que me acomoda

Amonestación de la verdad

El aire ya es otro, se nota su firmeza creciente al anochecer. Todo son avisos frente a la montaña: han vuelto las mañanas a enseñorearse, a levantarse poco a poco con sábanas de humo, y en la luz se distingue una reserva. No temo. Espero

Amonestación de la verdad

El aire ya es otro, se nota su firmeza creciente al anochecer. Todo son avisos frente a la montaña: han vuelto las mañanas a enseñorearse, a levantarse poco a poco con sábanas de humo, y en la luz se distingue una reserva. No temo. Espero

Como el viento que les da el nombre

Esta tarde me he dado prisa en volver a casa para fotografiar a las anémonas tocadas por esa luz fileteada que sigue al mediodía, una luz que no llega en vertical, ni siquiera exactamente oblicua, sino tendida a punto de irse

Como el viento que les da el nombre

Esta tarde me he dado prisa en volver a casa para fotografiar a las anémonas tocadas por esa luz fileteada que sigue al mediodía, una luz que no llega en vertical, ni siquiera exactamente oblicua, sino tendida a punto de irse

Lo que amo nace sin parar*

   Vemos de lejos un gran espejo ajado que nos niega con su gris opaco, como el mundo al poeta. Pero de cerca es oro y regala. *El verso está tomado de Odysseas Elytis (1911-1996)

Lo que amo nace sin parar*

   Vemos de lejos un gran espejo ajado que nos niega con su gris opaco, como el mundo al poeta. Pero de cerca es oro y regala. *El verso está tomado de Odysseas Elytis (1911-1996)

Mentira

      La tarde tiene estos desmanes: luz que modifica, que enciende negruras y pare trópicos.

Mentira

      La tarde tiene estos desmanes: luz que modifica, que enciende negruras y pare trópicos.

Comunica

Hay una hora del ángelus sólo mía, siempre cambiante, agazapada en el día, cuando las montañas se ponen azules y las sombras se van comiendo el cielo, o si subo a casa y el segundo piso es demasiado alto para

Comunica

Hay una hora del ángelus sólo mía, siempre cambiante, agazapada en el día, cuando las montañas se ponen azules y las sombras se van comiendo el cielo, o si subo a casa y el segundo piso es demasiado alto para

Lección de sobremesa

La luz hiere a esta hora en que ninguna calle es amiga. Cierro las contraventanas. Se cuela entonces un rayo que ilumina.

Lección de sobremesa

La luz hiere a esta hora en que ninguna calle es amiga. Cierro las contraventanas. Se cuela entonces un rayo que ilumina.

Últimas visitas

Cansada de elegir, contenta de tirar. Y todavía ojos para esta luz que entra sin llamar, apunta con su dedo y corre a desvanecerse.

Últimas visitas

Cansada de elegir, contenta de tirar. Y todavía ojos para esta luz que entra sin llamar, apunta con su dedo y corre a desvanecerse.

¿Qué ves?

Escucho decir a José Manuel Navia que uno fotografía el mundo en el que le apetece estar. Aquí, en esta fuente de Sant Felip Neri en la que es junio y llueven flores, hay balnearios checos y palomas que bailan salsa y son.

¿Qué ves?

Escucho decir a José Manuel Navia que uno fotografía el mundo en el que le apetece estar. Aquí, en esta fuente de Sant Felip Neri en la que es junio y llueven flores, hay balnearios checos y palomas que bailan salsa y son.

Islas de luz

Paladeo palabras que han sido afectos. Al final del día es lo que queda.

Islas de luz

Paladeo palabras que han sido afectos. Al final del día es lo que queda.