Archivo de Categorías: Belleza

Le invadirá un mundo*

Me sigue asombrando la belleza libre que el abandono engendra, el fulgor inesperado del hinojo seco y la zanahoria silvestre entreverados en un claro del bosque, creando el color interrumpido de un vestido de seda. Pero sobre todo veo el aire

Le invadirá un mundo*

Me sigue asombrando la belleza libre que el abandono engendra, el fulgor inesperado del hinojo seco y la zanahoria silvestre entreverados en un claro del bosque, creando el color interrumpido de un vestido de seda. Pero sobre todo veo el aire

La miel caliente del sol

Llegamos a un claro en el bosque que sirve de aparcamiento poco antes de alcanzar la ermita. Lo que hace un año se dejó desbrozado se propaga ahora con constelaciones de flores y una mancha de espigas ondulantes. Todo está

La miel caliente del sol

Llegamos a un claro en el bosque que sirve de aparcamiento poco antes de alcanzar la ermita. Lo que hace un año se dejó desbrozado se propaga ahora con constelaciones de flores y una mancha de espigas ondulantes. Todo está

Belleza mínima

Sigo atenta a la primavera, en lo verde y en lo mínimo: flores que -he escuchado- dan respuesta a las tinieblas. Cada vez son más quienes me avisan, como si yo inventariara la belleza, ven a ver ésta, mira esa

Belleza mínima

Sigo atenta a la primavera, en lo verde y en lo mínimo: flores que -he escuchado- dan respuesta a las tinieblas. Cada vez son más quienes me avisan, como si yo inventariara la belleza, ven a ver ésta, mira esa

Tan vieja poco a poco

Muchas veces la cámara es una ayuda, una desbrozadora que me deja lo mínimo, una suerte de meditación. Hay siempre una belleza a la que se llega por atención.

Tan vieja poco a poco

Muchas veces la cámara es una ayuda, una desbrozadora que me deja lo mínimo, una suerte de meditación. Hay siempre una belleza a la que se llega por atención.

Demolición de presunciones

Este rosa existió, se cernió sobre el puente como una demostración del mundo: jaque mate a los descreídos, a los que caminan por las calles y se asombran de los afanes generalizados y de la terquedad de los pordioseros, con

Demolición de presunciones

Este rosa existió, se cernió sobre el puente como una demostración del mundo: jaque mate a los descreídos, a los que caminan por las calles y se asombran de los afanes generalizados y de la terquedad de los pordioseros, con

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

Habla a sus 150 años

Corrimos al museo sin desayunar, horas antes de la boda que nos había llevado a Helsinki. Creí asistir a una revelación, incluso haber viajado a Finlandia sólo para descubrir a esa mujer, con la que podía confraternizar. Pero en la

París en flor

Vamos a París y no entramos en los museos ni en las tiendas. Vamos a los parques. Y al río. Encontramos lo eterno: las flores fugaces, el agua que pasa. Subimos los nueves escalones hasta monsieur Padoux, que es reservado

París en flor

Vamos a París y no entramos en los museos ni en las tiendas. Vamos a los parques. Y al río. Encontramos lo eterno: las flores fugaces, el agua que pasa. Subimos los nueves escalones hasta monsieur Padoux, que es reservado

El pabellón de la orquídea

Nos cuenta la historia de Wang Xizhi en un restaurante italiano. Titubea al principio, es algo íntimo para explicar de cualquier modo, tarde en la noche y sobre música cubana. Finalmente da comienzo a su relato. Habla de orquídeas blancas

El pabellón de la orquídea

Nos cuenta la historia de Wang Xizhi en un restaurante italiano. Titubea al principio, es algo íntimo para explicar de cualquier modo, tarde en la noche y sobre música cubana. Finalmente da comienzo a su relato. Habla de orquídeas blancas

y sin cesar no saber algo importante

De regreso a casa nos saludaron hasta seis arcoiris. Y luego, al embocar la calle, tres tórtolas turcas impasibles en la calzada. ¡Espera!, le dije atónita.

y sin cesar no saber algo importante

De regreso a casa nos saludaron hasta seis arcoiris. Y luego, al embocar la calle, tres tórtolas turcas impasibles en la calzada. ¡Espera!, le dije atónita.

Lección de sobremesa

La luz hiere a esta hora en que ninguna calle es amiga. Cierro las contraventanas. Se cuela entonces un rayo que ilumina.

Lección de sobremesa

La luz hiere a esta hora en que ninguna calle es amiga. Cierro las contraventanas. Se cuela entonces un rayo que ilumina.

Sueño

Sueño con un elefante, un caballo y ¿un dragón? Donde veraneábamos, de nuevo oscuro, aunque quizá no de noche. Veo la zona de juegos, donde creábamos presas de barro y hacíamos correr el agua para que bajara desbordándose. El elefante

Sueño

Sueño con un elefante, un caballo y ¿un dragón? Donde veraneábamos, de nuevo oscuro, aunque quizá no de noche. Veo la zona de juegos, donde creábamos presas de barro y hacíamos correr el agua para que bajara desbordándose. El elefante

¿Qué ves?

Escucho decir a José Manuel Navia que uno fotografía el mundo en el que le apetece estar. Aquí, en esta fuente de Sant Felip Neri en la que es junio y llueven flores, hay balnearios checos y palomas que bailan salsa y son.

¿Qué ves?

Escucho decir a José Manuel Navia que uno fotografía el mundo en el que le apetece estar. Aquí, en esta fuente de Sant Felip Neri en la que es junio y llueven flores, hay balnearios checos y palomas que bailan salsa y son.