Archivo de Categorías: naturaleza

Derroche

Es la luz, una exuberancia. Son las abejas ahítas de polen, el blanco salpicado del espino albar, como nieve posada. También el manzano abriéndose en rosa. El aire proclama vida.

Derroche

Es la luz, una exuberancia. Son las abejas ahítas de polen, el blanco salpicado del espino albar, como nieve posada. También el manzano abriéndose en rosa. El aire proclama vida.

Llora y sigue

La primavera avanza y retrocede. Enciende flores, levanta yerba, alguna vez nos deja nubes en el suelo. Aún hay árboles desnudos que exhalan como pulmones cansados. Y lunas enteras que amanecen bajo lupa, poniendo orden a lo que han revuelto.

Llora y sigue

La primavera avanza y retrocede. Enciende flores, levanta yerba, alguna vez nos deja nubes en el suelo. Aún hay árboles desnudos que exhalan como pulmones cansados. Y lunas enteras que amanecen bajo lupa, poniendo orden a lo que han revuelto.

Oleaje de flores

Quiero hacer primavera de mis inviernos.

Oleaje de flores

Quiero hacer primavera de mis inviernos.

Herencia

Hay una suavidad de luz, un aire anunciador, de final de verano (y no es, sino, su reverso). El pino bicéfalo, que no se decide a elevar cúspide, se balancea al viento, original, distinto. Capas de montañas por detrás, en

Herencia

Hay una suavidad de luz, un aire anunciador, de final de verano (y no es, sino, su reverso). El pino bicéfalo, que no se decide a elevar cúspide, se balancea al viento, original, distinto. Capas de montañas por detrás, en

Abundancia de cielo

Paseo por la cresta dels Cingles de Bertí. Regreso a perfiles de infancia, volviendo una y otra vez a mi hermano, que conocía todas las nieves de todas las montañas y los nombres de cada cosa, y la risa. No

Abundancia de cielo

Paseo por la cresta dels Cingles de Bertí. Regreso a perfiles de infancia, volviendo una y otra vez a mi hermano, que conocía todas las nieves de todas las montañas y los nombres de cada cosa, y la risa. No

Ya empieza a pasar el tiempo

Regresamos y la luz es última, casi horizontal. Desvela nuevas sombras, se divierte con la hierba. Todo es japonés: el arce, los caquis como bolas de Navidad en el árbol desnudo de la esquina. Regresamos y hemos comido sopa de

Ya empieza a pasar el tiempo

Regresamos y la luz es última, casi horizontal. Desvela nuevas sombras, se divierte con la hierba. Todo es japonés: el arce, los caquis como bolas de Navidad en el árbol desnudo de la esquina. Regresamos y hemos comido sopa de

y sin cesar no saber algo importante

De regreso a casa nos saludaron hasta seis arcoiris. Y luego, al embocar la calle, tres tórtolas turcas impasibles en la calzada. ¡Espera!, le dije atónita.

y sin cesar no saber algo importante

De regreso a casa nos saludaron hasta seis arcoiris. Y luego, al embocar la calle, tres tórtolas turcas impasibles en la calzada. ¡Espera!, le dije atónita.

Ir y venir

  Los árboles lo saben, es mejor recogerse. Vendrán primaveras y bailes y brindis pero ahora toca desnudarse.

Ir y venir

  Los árboles lo saben, es mejor recogerse. Vendrán primaveras y bailes y brindis pero ahora toca desnudarse.

Cabalgando el viento

Nuevas brumas escondiendo el Tagamanent, humo lento entre los árboles. Acaricio a Rufli, viejo y cansado, manso a mis pies, y en su pelo rubio, que es campo de trigo doblado al viento de mis manos, sonríe un niño amigo

Cabalgando el viento

Nuevas brumas escondiendo el Tagamanent, humo lento entre los árboles. Acaricio a Rufli, viejo y cansado, manso a mis pies, y en su pelo rubio, que es campo de trigo doblado al viento de mis manos, sonríe un niño amigo

En pie, con los brazos abiertos

En lo alto del pueblo de Bonnieux, donde la vieja iglesia, prosperan desde hace más de cien años un puñado de cedros, cada uno como un estandarte de paciencia. Dice el Tao Te Ching: «El árbol cuyo tronco no puedes

En pie, con los brazos abiertos

En lo alto del pueblo de Bonnieux, donde la vieja iglesia, prosperan desde hace más de cien años un puñado de cedros, cada uno como un estandarte de paciencia. Dice el Tao Te Ching: «El árbol cuyo tronco no puedes

Murmullo en la tarde

¿Has visto ese fresno?, me pregunta. Sí, lo he visto temblar de amarillo entre el verde. Ese fresno llueve, añade.

Murmullo en la tarde

¿Has visto ese fresno?, me pregunta. Sí, lo he visto temblar de amarillo entre el verde. Ese fresno llueve, añade.